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viernes, 30 de noviembre de 2012

SOLITUDINE

El creacionista del día. Nicola Capponi










Soledad bastarda


hija de de un solitario


nacida de lagrimas y asalto,


de un juego de llamaradas fatuas de amor


apesar de saber de tu origen, no intentas cambiar,



a la mas mínima caricia de alegría,


porque en sus ojos negros llevas la penumbra;



que azarosamente me cubría cada noche, entre tragos y tabaco,



pupilas, que como sudario



muestran parte de esta clausura de alma,


que no retornara,



hasta que los tiempos de mi amor cambien en la marea del desatino.

lunes, 26 de noviembre de 2012

TIEMPO DE SER

El creacionista del día. Bernabé De Vinsenci



http://bernabedevinsenci.blogspot.com.ar


Un insomnio que desdobla al orificio poblado de vellos y retiene al sujeto en sobredosis de espacios penumbrosos. De esta símil manera se situaba Croshet, mojado por hormigas que iban y venían sobre su cuerpo lechoso. Si las camas sirven de uso para equilibrar los cuerpos, a este hombre le sucedía todo lo contrario. 

La noche se apagó con el matiz opaco, savia de freno para la inocuidad humana, y el aire optaba cuerpos a quienes refrescar y enfriar las gotas de humedad. Croshet manifestó en ciertos días que devendría en demencia si algún divino no reaparecía, estaba cansado de sus nombramientos. Y a partir de esa infectada espera, los cabellos crecieron y la barba se derramo hasta el pecho. Varias moscas se hospedaban por encima de su falta de aseo. Aún, a él eso no le era severo, todo lo anormal presentado ante sus ojos, surgía como nueva cosa de la cotidianidad. Hasta las malas miradas de la sociedad- Es raro, ¿No? últimamente no me agrada nadie - enrarecidamente Croshet, le contaba a su hermana. 


Tan confundo el maniático , no estaba. Recientemente todos hemos aprendido a querernos menos, intrusión acechada por el individualismo - Me miras raro Nidia ¿Qué te pasa? Te molesta que sea otro, y no el paciente de siempre. Su hermana atónita no respondió, frotó su muslo y dijo: Me voy. Ninguna despedida lo hostigaba, él era cuerpo, sin dudas, pero una consciencia en mortandad- Uno se acostumbra a la niebla, es así, no hay forma de esquivarla, de veras amigo, debes ir a un psiquiatra. No estás bien - con cierto asombro le recomendó su amigo Justhan. Un amigo, de esos que aparecen en el bar y mueren ahí.
 

-No existe vuelta atrás - Decía Croshet para su adentros - Estamos acá, y es lo que se debe afrontar. Sí volvemos terminamos por suicidarnos-. Para caminar no era bueno y peor cuando hablaba. Croshet, era uno de esos individuos que la sociedad no reconoce. Las enormes cejas y los pequeños pelos que sobresalían de su nariz, espantaban a más de una mujer -Hola, hermosa ¿Cómo estás? dijo con una voz ronca. La mujer lo reconoció inmediatamente, lo miró detallándole el rostro y le dijo: Es la primera vez que un hombre me dice hermosa. Muchos no aceptan nuestra sexualidad. Croshet, bajo la mirada y rumbo para su casa, una botella de vino le hablaría de lo duro que es vivir.


jueves, 15 de noviembre de 2012

AMANDA

El creacionista del día. Agatha Cervantes.






Hoy ya no soporto, solo han sido seis meses en mi nueva escuela y sigo siendo nueva en todo, pero aun más en ser el monumento de burla de todos mis compañeros de clase. No he querido decirle nada a mi mamá para que no se preocupe; ella trabaja toda la noche y entre pacientes, cubrir turnos nocturnos en el  hospital y ser mi “madre” no tiene tiempo de nada, ni siquiera para ocuparse de sí misma, eso me provoca una tristeza y al mismo tiempo una lástima terrible.

 Fui la primera en salir del salón de clases hace algunas horas, pero eso  no me salvo de recibir la paliza de siempre. Corrí, corrí lo más rápido que pude, pero no pude zafarme de los tentáculos del grupo de krakens. Raúl y su bolita obsesionados en satisfacer su necesidad de toqueteos;  les han hecho creer a la escuela entera que soy la zorra de la clase. Como cada día me avientan, me cansan en un remolino de empujones, pasándome de mano en mano como una bola de estambre deshilachada; lo que no saben es que ya estoy deshilachada, revuelta por dentro, ahogada en el hastió de mis sentimientos, acobardando todas esas ganas de salir adelante con cada amanecer, se han agotado mis ansias de continuar, quiero darle la espalda a todo, mis lagrimas ya no son lagrimas son un veneno que ya no quiero llorar. Y lo más patético de todo es que… estoy sola entre las dunas y el apabullante sol de las risas; mis silencios espero sean escuchados algún día, porque aquí los imprimó con todavía la poca lucidez que retengo en la razón y en la memoria.

Después de haberlo meditado algunas semanas, hoy digo adiós al dolor, a las miradas, al dedo que me apunta y me apuñala noche tras noche, el cual me hierve en una poción de odio y resentimiento que no puedo tolerar. Un frasco de calmantes de mamá, un poco de vodka y cucharadas soperas de veneno para rata, cernidas sobre una mezcla para pastel de chocolate, así quiero irme, lenta y dulcemente, porque ya no puedo sufrir.

Ya no puedo llorar por más que quisiera en estos momentos próximos a mi liberación, porque se han vertido  todas como mi propia sangre, encima de quienes me han causado tanto daño.

Mamá no fue tu culpa, realmente solo quiero ser libre y decirte que no tendrás que preocuparte nunca de mí, te amo y sé que ahora estaré bien, ahora más que nunca.

P.D.  Papá no fue culpa de mama, ella me cuida todo lo que puede. En realidad fue  culpa mía, por no poder soportar aun más este despertar de soledad oscura, los amo.


Amanda Terán, tenía tan solo 14 años, hoy el bullying se cobra otra víctima. Dejo un mail a su madre, la cual no pudo llegar a tiempo para salvar a su hija del siniestro destino que había planeado. Los paramédicos trataron de resucitarla y los médicos cuando ingreso al hospital no pudieron hacer nada, ya que el envenenamiento había avanzado en todo su sistema.  Pasados tres meses de la tragedia, el padre de la joven comenta que hará lo posible en memoria de su hija a que otros jóvenes no caigan en las fauces del suicidio por este mal endémico.

lunes, 5 de noviembre de 2012

# SOLEDAD, PROVOCACIONES DE NOVIEMBRE #





Todos los gritos fuertes nacen de la soledad.
León Gieco


ESTE MES DE NOVIEMBRE ABRIMOS LAS PUERTAS A LAS EMOCIONES IMPUESTAS DESDE "LA SOLEDAD". CREACIONISTAS, EL RETO ES GRANDE PERO NO IMPOSIBLE, LES INVITAMOS A QUE A PARTIR DE LOS ENLACES CON LO SOLITARIO, A CREAR (O SI ES QUE YA TIENEN ALGUNA CREACIÓN POR AHÍ CON RESPECTO A ESTE TEMA) Y A QUE NOS COMPARTAN ALGUNA DE SUS CREACIONES LITERARIAS, QUE NOS TRANSMITAN LA SOLEDAD DEL PERSONAJE EN CUESTIÓN O DEL AUTOR, YA SEA EN ROCES OSCUROS O EN PLENA ACTUACIÓN DE LA ALEGRÍA, ESTAREMOS GUSTOSOS DE RECIBIR Y DARLE DIFUSIÓN A SUS OBRAS.

elcreacionista_@hotmail.com

GRACIAS.

EL CREACIONISTA ^_^ 

lunes, 29 de octubre de 2012

EL JUEGO

El creacionista del día. Laura Leyva (La Musa Negra)





Allí estaba ella; dichosa y segura. Sentada como cada noche en el rincón más profano y oscuro de la taberna, en la misma mesa redonda que, cual fiel seguidor compartía el aspecto lúgubre que su ocupante.

Hacía ya un siglo que nadie se atrevía a retarla, pues era la mejor en el juego -es una tramposa-decían todos-saca ventaja aprovechando su condición. Lo cierto es que, haciendo uso de todas las armas inexistentes para la mayoría y con las artimañas de una vieja y sabia ladrona no había nadie que le pudiera ganar.

La enlutada dama observaba a todos como si sus ojos vieran por primera vez ese rutinario escenario dionisíaco. Con la mirada perdida, atrapada en el sueño de un mundo donde era amada y venerada sin señal alguna de repudio. Una voz interrumpió su cavilar taladrando su cabeza: -Te reto- decía la voz- escuchose de pronto un torbellino de carcajadas seguido de un sofocante silencio de la multitud que aguardaba la respuesta. -Acepto– dijo la experta, enlutada, temida y pálida dama de la mesa redonda-pero si yo gano, me darás tu vida como premio por mi triunfo, mas, si yo llegase a perder tú tendrás más peso en el universo y en las personas que yo- 
concentrada en cada jugada, fue moviendo todas las piezas con el arte y la gracia que la hacían sin duda la mejor. Quedaban ya pocas piezas, mas la tranquilidad de su oponente le desconcertaba, era como si el perder no fuera más que perder, un acto sin importancia, una situación efímera que se olvidaría al cabo de un parpadeo. Tres relojes de arena cayeron muertos ante los ojos inquietantes de la multitud y el tiempo, y poco a poco el gesto de aquél valiente y atrevido retador fue perdiendo el sello de tranquilidad que proyectaba en un inicio. 

Llegó así la jugada final y la muerte en su dulce egocentrismo pronunció en un grito esplendoroso de vanidad -¡Gané, soy la mejor, el mundo es mío y nadie puede ni podrá vencerme!- A su alrededor las caras eran de alegría, todos alzaban sus tarros y brindaban a la salud de la invencible dama blanca, mas solo un gesto de dolor reflejado en un vaso de agua; la agonía de la derrota seguida por un trágico silencio y el fin de su existencia.

La hoguera estaba encendida, ebrios de maldad y de poder los que quedaban en la taberna miraban fijamente esa imagen dulcemente tormentosa, pero al ver las llamas llegar a lo más alto del infierno, por un momento sintió compasión por aquél hombre que decía llamarse vida y por su honorable y valerosa acción al retarla a un duelo que sabía que no estaba en posibilidad de ganar. Luego regreso al cruel escenario, donde se escuchó un estrepitoso grito de dolor y un olor a fetidez que parecía agradar a todos los que allí se encontraban. Por último cenizas, solo eso quedó. 

Un siglo después continúa la enlutada mujer de vestido rojo sentada en su acostumbrada mesa redonda, donde aún espera a cualquier hombre que se haga llamar vida que se atreva a desafiar a la muerte, a pesar de saber que ésta se encuentra al acecho entre las sombras de la oscuridad.

jueves, 25 de octubre de 2012

LA SOMBRA DEL CUERVO


El creacionista del día.  LUNA KORIKI




 No le temo a nada, por lo tanto podré verme a mí mismo. 



Carlos Castaneda



Desde niña percibía seres que nadie más podía ver; sombras ondulantes que salían de cualquier parte: detrás de las cortinas, en el humo de las velas, entre las ramas de los árboles. También solía escuchar sonidos y voces que salían de un refresco, al abrir una puerta, al regar una planta. Al principio me daban miedo pero después me fui acostumbrando a todo eso que me parecía excitante. Un día me surgió la idea de volverme chamán. Alguien me dijo que si soñabas que veías tus manos y las podías mover es porque tenías posibilidades de serlo. Esa misma noche soñé mis manos moviéndose hasta que se convertían en alas negras que levantaban el vuelo. Enseguida me puse a investigar cómo entrar en contacto con ellos y de casualidad me enteré que iba a ver un encuentro de chamanes en Tepoztlán, me inscribí y me organicé para poder asistir. Eso fue el año pasado, pero el día del evento sucedió algo que me trastornó y no pude asistir. Este año por nada del mundo me lo quiero perder, deseo consultar con ellos esas experiencias extrañas. 




Investigué que hay varias clases de chamanismo; los que buscan el conocimiento, los que desean curar a otros y los que quieren despertar sus poderes psíquicos, también llamados brujos. A esos quiero pertenecer. Leí los libros de Castaneda y otros autores sobre el tema, lo relacionado con plantas sagradas y ceremonias especiales, pero no quería hacer nada sin la dirección de alguien con conocimiento y experiencia.




Este año tiene que ser el efectivo, mañana a estás horas estaré con ellos. Sin poder dormir doy vueltas en la cama. Enciendo el radio pero en las canciones escucho otras voces como si fueran mensajes subliminales, que tratasen de avisarme algo. Pienso que es mejor apagarlo.




Recuerdo el año pasado, la víspera de asistir al encuentro mis amigas me hicieron una fiesta de despedida. En juego me dijeron que para iniciarme debía ir vestida de bruja. Nos dedicamos a contar historias de aparecidos mientras nos preparamos una bebida mezclando botellas de distintos licores. Todo hubiera estado perfecto de no ser por lo terrible que sucedió después… no me quiero acordar de eso, prefiero dormir.




Las horas se me van sin conciliar el sueño, esta época de muertos el viento helado se filtra por las rendijas. No me quiero parar para ver si esta cerrada la ventila. De pronto una sombra en forma de pájaro revolotea por el techo de mi habitación y choca con todo. A pesar de que no es la primera vez, no puedo evitar sentir escalofríos, me tapo con las cobijas. Parece un cuervo por ese graznido agudo que parece taladrarme. Lo escucho cada vez más fuerte, más, me tapo los oídos. Algo truena. Me asomo temerosa entre mis sábanas y veo claramente un pájaro grotesco parado sobre mi espejo. No lo soporto, sin pensarlo salgo a toda prisa del cuarto, cierro la puerta y la atranco con una escoba. Después me rio de mi misma. Como aprendiz de bruja no debía tener miedo de nada, pero ese animal, ese pájaro fue el mismo que el año pasado me impidió asistir. No quiero sugestionarme. Mis latidos están a mil hora, estoy sudando frío, no quisiera confesarlo, pero es verdad. Tengo miedo. Trataré de dormir en este sillón. Como siempre las sombras se irán con la luz.




Suena el despertador, no he podido dormir, pero es hora de marchar, debo darme prisa. Me armo de valor y quito la escoba, la uso para empujar la puerta; si ese pájaro es real y sigue ahí, saldrá volando. Espero un poco y entro. Enciendo la luz, todavía está oscuro. Pego un grito de película, mi espejo está roto y mi tocador cubierto de plumas negras. Algo se mueve entre mis sábanas, golpeó con fuerza toda mi cama. No hay nada. Debajo tampoco. Abro el closet y le pegó a mi ropa entre los ganchos, me vuelvo a reír de mi misma. He vuelto a sentir el viento frío; suspiro, la ventila está abierta. El pajarraco debe haberse ido.




Entro a darme una ducha, me quito el camisón y descorro la cortina para abrir la llave, el agua tarda en calentarse. Otra vez grito, lo siento volar sobre mi cara, lo aviento de un manotazo y trato de correr pero me resbalo, al caer todos mis huesos truenan. Asustada volteó a ver donde quedó, está ahí, a medio metro de mí. Ahora lo veo claramente es el mismo del año pasado. Ese horrible cuervo con ojos de tizón encendido, su plumaje está erizado. Despliega sus alas y abre el pico se acerca de nuevo a mí como para atacarme. Le aviento mi camisón, todo me da vueltas… Me desmayo.




Cuando vuelvo en mí, recuerdo poco a poco lo que sucedió, no se cuanto tiempo ha pasado, sigo sin poder moverme por el dolor, lo peor es que no siento mis piernas. Mi camisón está tirado junto a mí, el cuervo ha desaparecido. Trato de arrastrarme para alcanzar el teléfono. No puede ser, mi espejo ya no está roto, ni hay ninguna pluma. Me preguntó si ha sido una pesadilla y se me eriza la piel. Tal vez solo otra sombra. El dolor es insoportable.




Mi mente regresa a lo sucedido el año anterior, al momento en que salí de la casa de mis amigas todavía estaba oscuro, tenía el tiempo exacto para llegar a mi casa por el equipaje y cambiarme. Me sentía mareada por lo que tomamos, recuerdo que arranqué mi coche y aceleré; a esas horas no había tráfico, de pronto vi mis manos cubiertas de plumas negras, perdí el control y atropellé a una persona sin saber de dónde salió. Nadie me había visto y no quise detenerme por el terror de pensar que lo hubiera matado, además con aliento alcohólico y vestida de bruja me sentí perdida. Fue entonces cuando apareció ese mismo cuervo sobre mi auto con su mirada diabólica como acusándome. Volví acelerar y sentí que el pájaro me iba siguiendo, pero por el camino lo perdí de vista. Llegué a lavar mi coche, empecé a vomitar y me sentía tan mal que ya no quise viajar. Al día siguiente leí en el periódico la noticia. “Hombre atropellado en la esquina de la calle trece, la madrugada de ayer, queda paralítico y espera que la justicia divina haga pagar al culpable”




Con lágrimas en los ojos busco al verdadero culpable, ese maldito cuervo, mi mirada recorre la habitación hasta que llego a la ventila abierta. Entonces escapo volando, otra vez mis brazos se han cubierto de su oscuro plumaje.

                                             

martes, 23 de octubre de 2012

Exilio de los cuervos

El creacionista del día. Alma Angelina C. Carbajal Guzmán.








A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.

Edgar Allan Poe




Que se alejen los cuervos, 
entre pensamientos volátiles del corazón 
a ventanas abiertas de pesadumbre. 




Que se alejen los cuervos 
De este cielo rojo 
De ojos navegantes 
Empupilante comida de aves 



Ahogados en un mar ensangrentado, 
hueco de recuerdos pesados 
recuerdos encadenados 



Que se alejen los cuervos 
sumergirlos al exilio 
al desolado descanso 
en eterno paraíso 




Y por fin 
no sufriré 
solo en la tinta del papel 
las palabras sufrirán.